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Usar el poder del Estado para el bienestar ciudadano

INSEGURIDAD EXPRÓPIESE, INFLACIÓN EXPRÓPIESE, MALOS SERVICIOS EXPRÓPIENSE

FUENTE: Diario El Nacional, 01.03.2010, Ciudadanos

Roberto León Parilli / 06/03/10 / General

 Como quisiéramos todos los venezolanos, que el poder del Estado se ejerciera para solucionar los grandes problemas que sufren los ciudadanos (inseguridad, inflación, malos servicios públicos, salud, etc.), en lugar de convertirse en herramienta de castigo, para quienes sin derecho a la defensa y debido proceso, resultan afectados en una suerte de sentencia o condena automática, como ejemplo y advertencia colectiva, donde coincidentemente al viejo dicho, suele escogerse como escenario televisado, una plaza o espacio público.

Los venezolanos en amplia votación, escogimos nuestra constitución, es decir, ella representa la voluntad soberana del pueblo de Venezuela, voluntad que además fue sometida a una posterior prueba (Referéndum), donde se reafirmó su vigencia. Así las cosas, nuestra Carta Magna, no sólo es la máxima ley de la República, sino que constituye el contrato social que hemos suscrito los ciudadanos con nuestros gobernantes, quienes tienen la misión de respetar en forma ineludible los principios allí establecidos.

El artículo 115 de la Constitución, proclama en forma preeminente el derecho de propiedad, para cuya total preservación, debilita al poder del Estado y le prohíbe expresamente expropiar bienes, salvo que se trate de razones de utilidad pública o interés social, previa declaratoria, sentencia definitivamente firme (derecho a la defensa y debido proceso) y pago del justo precio (derechos económicos). Sin embargo, pese a la expresa prohibición, hemos estado observando, como se vienen modificando leyes de inferior rango, para justificar prácticas expropiatorias, decisiones que se toman sin estudio o argumento alguno, por simples señalamientos que surgen en esos actos públicos.

Quien escribe, cree en la concertación y en la participación ciudadana. Para conseguir el bienestar colectivo, es necesario respetar los derechos individuales, son estos la base del estado de derecho; fuente de la seguridad jurídica que propicia la confianza y promueve las inversiones para el desarrollo de un país. La Venezuela que hoy vivimos requiere del refrescamiento de estos principios, en Pro de la unión y la hermandad. Justo es que recordemos a quienes por mandato popular nos representan, que “dentro de la constitución todo, fuera de ella nada”.