Deuda de Cadivi con la Banca impide a los ciudadanos salir del país
CADIVI EN MORA con el derecho al libre tránsito de los venezolanos
Roberto León Parilli / 04/05/09 / Cadivi
El característico retardo que desde diciembre de 2008 viene presentando la Comisión de Administración de Divisas (CADIVI), en cuanto a la liquidación de las correspondientes divisas para viajeros, trajo como consecuencia que algunas instituciones financieras se vieran en la necesidad de restringir a los venezolanos los consumos con tarjetas de crédito en el exterior del país.
La cifra en mora es imprecisa pero fuentes del sector bancario nos han indicado que supera los 400 millones de dólares, lo cual impide que algunos de los operadores cambiarios puedan seguir respaldando los consumos de los usuarios en moneda extranjera. De hecho algunos bancos, sin notificación a sus clientes, han comenzado a discriminar el uso de las tarjetas, autorizando sólo aquellos consumos calificados como prioritarios (salud, comida y hotel); otros por el contrario vienen notificando estas medidas, incluso el Banco Venezolano de Crédito mediante un comunicado, ha hecho pública su decisión de bloquear totalmente, a partir del pasado domingo 3 de mayo, hasta nuevo aviso, el uso de las tarjetas de crédito en el extranjero.
Derechos infringidos:
Esta conducta de atraso y silencio mantenida por Cadivi, agrava sustancialmente las violaciones constitucionales de que estamos siendo objeto los venezolanos.
El artículo 50 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela consagra a plenitud el derecho al libre tránsito, dentro y fuera del país, derecho parcialmente conculcado con la asignación de un recortado e insuficiente cupo de 2.500 dólares al año, que limita a ese monto la capacidad de viajar del ciudadano y ahora totalmente conculcado ante la imposibilidad de acceder a un solo dólar de ese limitado cupo, mediante el bloqueo indirecto de las tarjetas de crédito.
Por su parte el artículo 112 de la Carta Magna proclama el derecho a la libertad económica, a dedicarnos a cualquier actividad, lo cual está igualmente limitado a 2.500 dólares al año, o lo que es peor a cero dólares, cuando se producen los bloqueos del dinero plástico.
De esta forma, son diversos los atropellos constitucionales derivados de esta conducta de retrasos o bloqueos indirectos, al acceso a las divisas que en circunstancias de igualdad (CRBV art. 21) en forma preeminente proclama nuestra Carta Fundamental.
A la Banca Nacional:
Hacemos un llamado a las Instituciones Financieras, a no hacerse cómplices del silencio que mantiene Cadivi ante tan grave situación. Restringir el uso de las tarjetas de crédito en el exterior del país, sin dar previo aviso a sus clientes, equivale a causarles terribles daños y perjuicios, es por demás inhumano permitir que las personas viajen creyendo que sus tarjetas funcionarán debidamente, para darse cuenta tardíamente (durante el viaje), que se han quedado varados y sin recursos en un país extranjero.
Aplaudimos a aquellas instituciones que han puesto por delante la integridad de sus clientes y han anunciado estas medidas, por muy incómodas e injustas que sean, para que sus clientes tomen las precauciones necesarias y asuman el riesgo que significa viajar, contando con el vulnerable acceso a las divisas que hoy tenemos.
Al Tribunal Supremo de Justicia:
Vemos con tristeza y preocupación, como transcurren los meses sin que la Sala Constitucional fije la audiencia preliminar en el juicio que hace cerca de dos (2) años iniciamos contra Cadivi, precisamente para procurar el respeto a los preceptos constitucionales, el derecho a un trato justo, igualitario y libre; el derecho al debido proceso, a la defensa y al libre tránsito.
Aquella esperanza que sentimos los miles de venezolanos incorporados activamente en esta demanda y los millones de venezolanos que se sienten representados en ella, cuando con ponencia del Magistrado Jesús Eduardo Cabrera, con gran celeridad se admitió nuestra causa. Hoy se ve empañada ante el injustificado retardo procesal de que se impone en el juicio, luego de la jubilación de dicho magistrado ponente.
La causa hoy en manos de la Magistrado Luisa Estella Morales por reasignación del expediente, espera por la fijación de la audiencia preliminar, mientras otras causas de más reciente data, celebran dichas audiencias diaria y normalmente. No entendemos como esta causa que representa una voluntad ciudadana, es desplazada por otras causas de menor impacto popular. Es suficiente con entrar a la página Web del Tribunal Supremo de Justicia www.tsj.gov.ve icono audiencias y luego icono Sala Constitucional, para notar como se fijan audiencias de todo tipo en expedientes más recientes que el nuestro 07-1346.
En todo caso hacemos un llamado a esa máxima instancia judicial, para que nos permita debatir jurídicamente las razones que esgrimimos en el juicio, que definitivamente se fije la esperada audiencia y que el pueblo venezolano que hoy espera una decisión, pueda satisfacer ese derecho fundamental de acceso a la justicia, “la justicia tardía termina no siendo justicia”.
A nuestros usuarios:
Si algo bueno ha tenido el retraso procesal que nos agobia, es que el tiempo ha permitido que cada vez se sumen más venezolanos a nuestra cívica protesta.
El llamado es a seguir sumándose, a mantener ese espíritu que clama justicia y que siempre ha estado presente en esta demanda. Los venezolanos queremos ser tratados como iguales, queremos un trato justo y no estamos dispuestos a seguir siendo irrespetados en nuestros derechos ciudadanos. Apoya nuestra demanda, defiende tus derechos.